Algunos aspectos evolutivos sobre la composición corporal en Homo sapiens y otros primates.

Durante el paso de la evolución humana nuestros cuerpos sufrieron grandes cambios morfológicos, siendo los más importantes el bipedismo y el crecimiento del cerebro. Esto se ha podido corroborar con la evidencia fósil (en el caso de cerebro por el tamaño del cráneo). Hay ciertas partes del cuerpo que no pasan por un proceso de fosilización, tal es el caso los músculos, la grasa y la piel.

Los bonobos y chimpancés están estrechamente emparentados con los humanos. Parte de los hábitos de estos primates es pasar el día escalando árboles y recolectando sus alimentos. Los antiguos humanos recorrían grandes distancias con climas áridos. En la actualidad (y en realidad desde hace mucho mucho tiempo) este tipo de actividad desapareció casi por completo.

Se compararon los cuerpos de 30 bonobos que habían muerto en cautiverio con 49 cuerpos de humanos donados a la ciencia, con el fin de conocer cómo la evolución ha conducido a estos cambios. Algunos de los bonobos en cautiverio sufrieron la tendencia a ser obesos, en este sentido, los investigadores encontraron que en promedio el cuerpo de estos primates se compone de un 10 a un 13% de piel, y se cree que es muy parecida a la composición del ancestro común más cercano que comparten con los humanos, los cuales poseemos en promedio solo un 6% de piel. Probablemente el que los humanos hayamos desarrollado pieles más finas es por haber ganado la capacidad de sudar, lo que permitió a los antiguos humanos mantener su temperatura más o menos estable en áreas con altas temperaturas.

Jane-Goodall-chimpanzee

Otro resultado obtenido en este estudio es que los humanos tendemos a reservar más grasa que nuestros otros parientes primates, aproximadamente un 36 y un 20% de grasa corporal en mujeres y hombres respectivamente, y en cuanto a los primates un 4% en hembras e increíblemente hasta 0% en machos. Una de las posibles explicaciones de esto es que en tiempos de escasez los humanos podían reproducirse (y dejar descendencia, algo fundamental para la evolución). En cuanto al nivel de composición de músculos, los que tienen una mayor proporción de este tejido son los bonobos, esto debido a su necesidad constante de trepar a los árboles.

Conocer este tipo de aspectos sobre la evolución en ciertos rasgos, indudablemente ayuda a conocer cómo es que actúa la selección natural sobre la evolución de los tejidos blandos de H. sapiens desde mucho tiempo atrás, incluso antes de que fuésemos capaces de utilizar herramientas, algo que posiblemente esté directamente relacionado con el aumento de la masa cerebral.

Fuentes consultadas:

http://news.sciencemag.org/…/…/06/why-humans-are-fat-primate

http://www.pnas.org/content/early/2015/05/27/1505071112

En la imagen: Jane Goodall. Naturalista, activista y primatólogoa Inglesa.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s